Más sanciones para los que introducen productos de forma irregular
por Redacción el 22/02/2012 a las 07:14 horas
CC-AHI pide que en caso de reincidencia, sean juzgados por la vía penal
El senador de Coalición Canaria y Agrupación Herreña Independiente (CC-AHI),
Narvay Quintero, ha presentado una moción en la que solicita que se endurezcan
las sanciones contra los importadores que introducen productos en Canarias de
manera irregular. En caso de reincidencia, ha pedido que sean juzgados por la
vía penal por delitos contra el medio ambiente y la salud pública.
Quintero reclama en su iniciativa parlamentaria que se aumente la
cuantía de las sanciones administrativas actuales "como mínimo, hasta el valor
real a precio de mercado de la mercancía incautada", así como "la
correspondiente destrucción de la misma junto con aquella otra que le acompaña
en el contenedor durante el transporte a las Islas Canarias o en la cámara
frigorífica donde se encuentre almacenada y se detecte el fraude".
El
senador herreño precisa en un comunicado que la cuantía de la sanción debe ser
aumentada y destinada a combatir "de manera natural con productos biológicos,
algunas de las plagas y enfermedades que estas prácticas fraudulentas han
introducido en Canarias".
Quintero reitera la propuesta de que se
realicen las modificaciones necesarias para que en caso de reincidencia, el
importador implicado, sea juzgado por la vía penal por delitos contra el medio
ambiente y la salud pública. Además, reclama el establecimiento de una
indemnización al sector agrario "por los daños que estas prácticas fraudulentas
están ocasionando en las producciones canarias".
Asimismo, advierte de
que la actual normativa que fija las medidas de protección contra la
introducción en el Archipiélago de organismos nocivos para los vegetales y
productos vegetales "es insuficiente por no disuadir a los importadores de
hortofrutícolas que cometen este tipo de fraude, al obtener mayores beneficios
que los perjuicios ocasionados por el coste de las mismas".
Afirma que
"dichas prácticas atentan contra el medio ambiente, por la introducción de
plagas y enfermedades difíciles de controlar y erradicar y, por otro lado,
contra la seguridad alimentaria, por alterar la trazabilidad de los
productos".