Puertos y aeropuertos: nos jugamos nuestro futuro
por José Manuel Bermúdez - Alcalde de Santa Cruz de Tenerife el 30/07/2012 a las 07:01 horas
José Manuel Bermúdez Esparza - Alcalde de Santa Cruz de
Tenerife
El sistema de infraestructuras de comunicaciones es
fundamental para cualquier territorio que aspire a un cierto progreso económico
y social, pero cuando hablamos de un archipiélago -un territorio aislado,
fragmentado y alejado- la consolidación de ese sistema de comunicaciones se
convierte en el auténtico cordón umbilical sin el cual está condenado
irremisiblemente a la asfixia y al colapso.
Dicho de otra manera, una isla o conjunto de islas cuyos
puertos y aeropuertos (a los que ahora hay que añadir los sistemas de
telecomunicaciones) no son adecuados y competitivos, deja cerrada su puerta de
entrada y salida para personas y mercancías, sin ninguna alternativa a su
alcance que sí existe en territorio continental por vía terrestre. Y esta
realidad de perogrullo, que aquí conocemos bien y a veces de forma muy
dolorosa, parece que hay que explicarla una y otra vez a quienes toman
decisiones desde la cómoda realidad cotidiana de quien no siente ni esa lejanía
ni ese aislamiento.
Sólo así se entiende la importancia que tiene para el
futuro de nuestra tierra la inclusión en el sistema de la Red Transeuropea de
Transporte, que más allá de parecer una mera idea teórica, supone la
posibilidad de participar en todos los planes de mejoras y de inversión de la
Unión Europea, con una previsión de hasta 20.000 millones de euros durante los
próximos años en materia de transporte, energías y telecomunicaciones.
Creo de especial relevancia el hecho de la unanimidad
tanto institucional como de los sectores económicos y de todas las fuerzas
políticas para alcanzar este objetivo, que es común. Un ejemplo palpable de que
la unidad en el esfuerzo facilita los resultados es la buena noticia que hemos
tenido esta semana con la instalación del tan esperado escáner de inspección de
contenedores en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Una inversión elevada pero
necesaria, porque posibilita el control, la seguridad y la agilidad en la
entrega de las mercancías, e impulsa su desarrollo en el mercado internacional,
hasta el punto de que no sería viable el comercio con determinados países que
exigen esa instalación como requisito imprescindible en los puertos de origen o
destino.
Santa Cruz es actor principal en estas demandas, no sólo
por su papel de ciudad portuaria y la cercanía del aeropuerto en el área
metropolitana, sino como Capital de la Isla y del Archipiélago. Es de justicia
también señalar el esfuerzo de planificación que está llevando a cabo el
Cabildo Insular de Tenerife para realizar un planteamiento muy inteligente que
permite aunar esfuerzos y presentar ante la Unión Europea como plataforma
aeroportuaria única los dos aeropuertos de Tenerife, y como unidad portuaria en
este sentido los puertos de ambas capitales canarias. De esta manera, y
conservando su autonomía de acción y dirección, es posible cumplir los
requisitos generales de capacidad y actividad para su inclusión en esta Red
Transeuropea de Transporte.
Una vez más es necesaria esa unidad a la que antes hacía
referencia. Todos, sin distinciones políticas, debemos arrimar el hombro para
que las autoridades españolas defiendan como merecen ser defendidas nuestras
aspiraciones ante la Unión Europea. La miopía de una limitada visión partidista
no puede ni debe entorpecer la capacidad de generación de empleo y riqueza para el futuro de nuestra tierra. Es posible
-yo no lo discuto- que en otros territorios también sea importante este tipo de
inversiones, pero para Tenerife y para Canarias va más allá: es una cuestión de
supervivencia.