El Barça en otra final de la Copa del Rey
por UniversoCanario/Agencias el 09/02/2012 a las 01:48 horas
El FC Barcelona ha conseguido en el Camp Nou una trabajada victoria ante el Valencia CF (2-0).
Entonces ganó el Barça, pero todavía queda mucho para saber quién sustituirá al Real Madrid como campeón de Copa, y no fue nada fácil para el Barça ganarse el derecho a intentarlo. El 1-1 de la ida dejaba todo abierto y el Valencia estuvo cerca de marcar, algo que evitó un providencial Pinto, mientras que el Barça se sobrepuso a un mal inicio para imponer su fútbol y, con paciencia y perdonando quizá demasiado, poner un 2-0 en el minuto 80 que dio la tranquilidad a la parroquia blaugrana.
El partido estuvo controlado por el Barcelona prácticamente durante los 90 minutos pero el Valencia, serio arriba pero muy flojo e indeciso atrás, salió muy fuerte y puso en aprietos a la zaga barcelonista dejando helado al Camp Nou. Emery repitió el 4-2-3-1 y Guardiola no picó, dejando a Puyol en la banda derecha para cubrir las salidas de Mathieu y Alba, que no crearon tanto peligro como en Mestalla.
La gran presión valencianista en el primer cuarto de hora fue clave para que el Barça no estuviera para nada cómodo sobre el césped, y sobre todo los pases a la espalda de los centrales blaugranas. Fue un detonante en todo el encuentro y suerte tuvieron los locales de la inspiración de un Pinto en los mano a mano pese a que provocó algún 'ay' en la grada en otras acciones.
No obstante, el peligro del Valencia al inicio se disipó de golpe, y lo hizo con el gol en el minuto 15 de Cesc Fàbregas, que no sólo por el gol hizo esta noche uno de los mejores partidos tras la lesión que le cortó el ritmo. El de Arenys movió bien al equipo, fue un apoyo total para Xavi y se atrevió a subir al ataque en todo momento, recordando al 'gunner' que fue.
Con el gol de Cesc, una obra maestra de definición con el exterior al levantar el balón y superar a Diego Alves (mal en las salidas, bien el resto del partido), el partido cambió. Messi, el asistente de oro, lideró una reacción que consistió en retener el balón y mirar arriba con criterio, sabiendo que era el Valencia quien necesitaba los goles, e hizo olvidar el golazo que a punto estuvo de marcar Feghouli, después expulsado por un manotazo a Puyol.